Definitivamente, este día se había salido de mi rutina diaria.
Todo estaba pasando completamente rápido, aunque Pront me hablaba y me hablaba, mi mente rodaba y parecía no escucharle.
De un momento a otro, frenó el automóvil y alzando la voz me indicó que habíamos llegado al lugar adecuado.
Un hermoso letrero lleno de colores decía "Broheivor music", Pront me tomó de la mano y juntos entramos en ese maravilloso lugar, solo necesite un instante para poder darme cuenta que este lugar estaba lleno de arte, de vida y alegría, mujeres hermosas con cabellos rizados y tonalidades oscuras, bailaban alegremente aquella música maravillosa que enamoro mis oídos, luces, saxofones, pianos y vino, eran los mejores elementos que adornaban esta fría noche y que de una u otra forma me hacían olvidar por un instante todos los temores vividos ese día.
Pront no dudo ni un segundo en tomarme de la mano nuevamente y llevarme junto a todas esas personas que parecían volar en medio de esta pista, luego de dos o tres piezas, decidimos sentarnos a disfrutar de un buen vino que me hacía recordar mi época de estudiante de artes, aproveche para preguntarle sobre su posición con respecto a estas personas que nos rodeaban.
Para mi asombro, la posición de Pront era bastante interesante, ya que afirmaba que éste tipo de personas eran alegres y trabajadoras, que por lo tanto merecen el mismo respeto como cualquier otro:
- - Tiempo atrás, tuve la oportunidad de realizar una investigación sobre éste grupo de personas, como te dije en la tarde, los afroamericanos llegaron a nuestra ciudad, esclavizados por un grupo clasista de Norte América, sin embargo, ellos en su lucha, han logrado independizares de una forma increíble, además, han traído de sus tierras, diferentes formas musicales que les permite expresar en medio de sus trabajos, todos sus sentimientos, cuando ellos trabajaban en las granjas crearon un estilo musical que permitía formar canciones con diversas tonalidades que admitía la participación de todos los compañeros, familiares y amigos.
Injustamente fueron traídos a este lugar a sufrir, injustamente las leyes los desprotegieron creando escuelas llenas de pobreza y poca calidad y la desigualdad se presentó en todos los sentidos.
¿Recuerdas a Tony Borh? - me preguntó - bueno, pues él se retiró del mundo del periodismo, y se convirtió en un ser muy espiritual, todos los días acompaña a diferentes grupos con dificultades como las que te mencioné y les sirve de guía. Les ayuda a superar sus tristezas e inconformidades...
Justo en ese momento... interrumpió su discurso, para señalarme que un nuevo grupo aparecería y que según él era el mejor grupo de Jazz de Broheivor.... Una melodía en piano, abrió la entrada del grupo, y para mi sorpresa, apareció en medio de la tarima Brook... quien saludo al público y como por causa divina, nuestros ojos se encontraron... inmediatamente una sonrisa se poso sobre su rostro.
Jamás podré olvidar sus palabras:
- - La belleza, los colores, los mejores olores, el arte, la alegría, eso... todo eso... lo representa aquella hermosa dama, cuya piel hermosa será la inspiración de esta noche!!
El público aplaudió y mi piel pareció enrojecer!!, no lo podía creer!... estaba sin respiración, Pront muerto de la risa parecía disfrutar ese momento donde todos los sentimientos parecían entrecruzarse. Sin pensarlo dos veces, me tomo del brazo y me llevo a la pista de baile, como sintiéndose orgulloso por estar conmigo, sin embargo note que en medio del baile, mi amigo le hacía señas a Brook, como diciéndole que no se preocupara, bueno, eso creía yo.
Era poco menos de las 12 de la noche, cuando sentí la mano de aquel músico que me había quitado la tranquilidad, jamás olvidaré aquella pieza que baile aquella noche con él.
De forma diferente, con ritmo diferente, con alegría y entusiasmo, este hombre negro me conquisto.
Ahora que analizo, Moussori no era una ciudad tan callada como pensaba, mi corazón y mi vida triste hacía que la ciudad fuera tan fría, pero ahora, ahora que mi corazón irradia alegría, puedo ver la hermosa y cálida ciudad que me acompaña todos los días de mi vida.
Quedé impactada, muchas imágenes trataron de pasar por mi mente, sin embargo, no recordaba haber visto a ese hombre en ningún lugar, no obstante, su tez oscura me hacía perpetuar las largas noches vividas junto al puerto, aquellos hombres extraños que a diario aparcaban en aquel lugar ...
La entrada del cielo parecía querer soplar fuertemente, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y una voz incansable bombardeaba mis sentidos "Broheivor, -Brook, Broheivor,-Brook, Broheivor,-Brook" - desesperada por tan acérrimo sonido, decidí dejar a un lado mi lienzo a casi terminar y caminé rápidamente hacia la avenida principal en busca de Pront, viejo amigo que por cosas de la vida, no había podido visitar.
Mientras caminaba, mis ojos se asombraban de la protuberante ciudad que se encontraba frente a mí, hace mucho tiempo, no recorría éstas calles debido a mi estilo de vida, lo cual me permitía disfrutar los amaneceres junto al puerto, a pesar de esto, esa mirada de aquel hombre negro, había despertado en mí aires de curiosidad.
Grandes edificios habían cambiado por completo las estructuras antiguas que se encontraban junto a mi escuela de dibujo y ¿qué decir por tan imponente edificación cuyo nombre recordaba la escuela de periodismo donde Pront había terminados sus estudios?, carros lujos y novedosos interrumpían mi camino, mujeres hermosas con distintos trajes parecían danzar en medio del largo asfalto.
Después de haber recorrido un gran tramo, pude reconocer con dificultad, aquel edificio blanco que se hallaba justo al finalizar la calzada; a pesar de las reformas de éste, jamás pude olvidar aquella fotografía -ubicada en la entrada del edificio- del niño cuyo rostro reflejaba no solo la sangre de su padre -quien murió en ésa guerra absurda- sino la tristeza y vacío inmenso provocado por dicha muerte, y que ayudó de una u otra forma a mi distanciamiento de este mundo irracional. Pront, autor de dicha fotografía, quiso dejarla en ese lugar, para recordar a todo el transeúnte, que la guerra trae tristeza y dolor a los más indefensos.
Hice una venia e inmediatamente, me incorpore a las oficinas del Temi, periódico que a la fecha era uno de los más reconocidos en el mundo.
A pesar de la mirada profunda de la señorita de la ventanilla, le pregunté por Pront, con una ojeada me indicó que tan solo dos giros a la derecha me separaban de mi amigo quien se encontraba allí, con gafas grandes, barba prominente y mirada radiante, fueron solo dos segundos mientras cruzamos miradas y una gran sonrisa de alegría iluminaba su rostro, rápidamente se puso en pie y con un fuerte abrazo sentí volar mi cuerpo en aquella habitación.
Ya no recuerdo con exactitud cuanto tiempo duramos en aquel reencuentro que esperó diez largos años, para ser perfecto. Solo se que por medio de palabras, pude dibujar en mi mente momentos críticos durante el conflicto bélico vivido, viajes a diferentes lugares poniendo en riesgo su vida e integridad física. ¡Definitivamente ese hombre no había cambiado! Desde chicos, fuimos muy buenos amigos, altruistas, generosos y amigueros, pero él, él era brillante, crítico e inteligente.
Éste reencuentro le causó bastante curiosidad, así que empezó a preguntarme el por qué de mi aparecimiento; inmediatamente le comenté mi preocupación con respecto a los seres que desde hace mucho tiempo, llegaban al puerto con euforia y alegría, además le conté sobre Brook, haciéndole énfasis en el susto que me provocaba saber que un hombre completamente desconocido, me estuviera mirando, vigilando, persiguiendo o que se yo, tantas cosas que pudo haber hecho. Y no solo eso, sino también en la invitación que este individuo me hacía.
Después de una larga pausa, Pront sonrío y con tranquilidad me comentó sobre los grandes cambios que a partir de la guerra se estaban viviendo en Moussori, incluyendo la aparición de seres de otros lugares quienes en busca de tranquilidad y libertad aparcaron no solo en esa ciudad, sino en muchas de los EEUU, influyendo en la cultura, economía, música, religión entre otros aspectos nacionales.
Sin embargo, mi periodista me aclara, que hay algunas comunidades que llegaron no por voluntad propia, sino obligadas por otras personas que los quisieron esclavizar en tiempos antiguos, obviamente, yo tenía algún conocimiento de esta situación gracias al estudio que le había realizado a las leyes propuestas por Jim Crow y puestas en práctica durante mucho tiempo.
En cuanto a la invitación que había recibido, Pront, se alegró de una manera inesperada, jamás pensé que le importara tanto mi situación de soledad, rápidamente me pidió que le contara detalles sobre éste acercamiento, insistiendo una y otra vez en asistir a dicho bar, del cual parecía tener conocimiento e ignorando mis preocupaciones.
Prontamente, dejó a un lado sus notas y me tomó del brazo, salimos del lugar y nos dirigimos a una dirección desconocida para mi, hicimos una parada en varios almacenes, midiéndome diferentes tipos de ropa, hasta encontrar la adecuada para asistir a una noche llena de música y alegría.
Fueron muchos los sucesos, sentimientos e informaciones, que recibí esa tarde, sentí un vacío en mi cuerpo y mis manos comenzaron a sudar, desde hace mucho tiempo, no había asistido a este tipo de eventos y mucho menos a una cita. Mi vida se había casado con las pinturas, brochas y los lienzos.
Qué hermoso es despertar y escuchar el canto de las gaviotas que regocijantes toman un baño de sol mientras yo me dispongo a expresar toda la alegría que siento en mi corazón al avivar mis sentidos.
Tomo mi lienzo y a ritmo de música, los colores parecen tomar vida: azul, púrpura, blanco, rojo, amarillo, café; Hermosos Colores, que me hacen vivir nuevamente.
Sin previo aviso, alguien se acerca y me observa con extrañeza por unos instantes, apenas alcanzo a escuchar un susurro:
- "esta noche estaremos en Broheivor"
¿Quién era este? ¿A caso era una invitación? ... al parecer mi silencio, hizo sentirle la necesidad de hablar con mayor fortaleza, y sin pensarlo dos veces se acercó:
- He estado observándote desde que llegue - dijo - tu belleza me ha impactado, eres hermosa, cada vez que veo cómo danzas a ritmo de los colores, siento alegría en todo mi cuerpo y el deseo de cantarte a ritmo de piano, trompeta, saxofón y bajo, ha hecho que tu imagen sea la protagonista de todos mis sueños.
¿A caso está loco? ¿Qué podía decir?, me quedé impactada, nunca antes había hablado con alguien con semejante aspecto y mucho menos, de esa manera.
- No se le olvide caballero "Separados pero iguales" - le respondí con tono alterado.
"Que odiosa - pensé - no debí hablarle de esa forma... " sin embargo él muy tranquilo me dijo:
- Hermosa dama, no olvide que los colores dan vida a su arte, no deje que una simple ley antigua le quite el arte a su vida.
Sin más palabras, el hombre tomo una de mis brochas y en dos segundos escribió:
" No olvides, esta noche estaremos en Broheivor,
En medio de la húmeda y oscura noche, se oye un tranquilo ruido a lo lejos; en el profundo mar, se puede divisar con claridad cómo una pequeña luz se acerca con dificultad a la orilla del puerto cuyo faro titila una y otra vez, mientras las gotas aisladas caen sobre los tablones, que curiosamente se encuentran llenos de agujeros que dificultan el paso de cualquier transeúnte que intente aparcar en aquel lugar.
Moussori, ¡oh! Bella ciudad... silenciosa, tranquila, aislada y perfecta, para dormir, leer, escribir y pensar ¿Quién iba a imaginar que en tan solo unos segundos, horas, días y meses dicho silencio volaría a las lejanas playas imposibles de habitar?
No pude evitar empinar mis pies y fruncir mi seño para enfocar con mayor facilidad mi mirada hacia aquellos hombres con resplandeciente tono, que en medio de la oscuridad, sus movimientos parecían confundirse a ritmo de la brisa.
Uno, dos, tres, .... Diez, quince y más almas pude contar esta noche, ya he perdido la cuenta de todas las personas que han llegado ha este lugar, siempre es la misma historia, el viento, las gotas de lluvia, el silencio irrumpido gracias a los gritos de euforia y frases de alegría, agradecimiento, entre otras que no he podido identificar.
No puedo acercarme a ninguno de éstos, temo por mi vida, son extraños, solo logro sentirme segura aquí, con ustedes, mi fiel compañía.
Mis ojos cansados piden un descanso, siento angustia, pero debo descansar, recuesto mi cuerpo, ya mañana será otro día, ya mañana comprenderé, ya mañana miraré.

